“Sólo la inteligencia se examina a sí misma”. (Luciano Balmes (1810-1848) Filósofo y sacerdote español.)
La pregunta de hoy tiene cierto interés filosófico. ¿Hasta que punto podemos considerar si una máquina piensa o no? ¿Cuáles son los mecanismos que hacen que un ordenador tome determinadas decisiones? ¿serán en el futuro los ordenadores extremadamente inteligentes? Ya el matemático Alan Turing, padre de la inteligencia artificial, se hacia esta pregunta, allá a mediados del siglo XX. Sus teorías ayudaron a capturar las reglas que rigen sistemas formales “comprensibles y humanos”, y trasladar esas reglas a una máquina capaz de gestionar estas reglas y los estados asociados. Es lo que se conoce como “La Máquina de Turing”.
En base a lo que Turing aportó, deberíamos cambiar la pregunta original “¿piensan las máquinas?” por “¿puede una máquina imitar el comportamiento humano?” Al final, la respuesta será ambigua: habrá situaciones en las que si, y otras en las que no…… y habría que matizar, que en las situaciones en las que si sucede, suele ser más un proceso de calculo, imitación y reacciones prefijadas que de un proceso de meditación, conciencia o pensamientos.
Como conozco el tema, voy a hablar de uno de lo que durante decadas, ha sido el estandarte de los avances de la inteligencia artificial: el juego del ajedrez.
Hoy en día, cualquier programa de ordenador que tenga un nivel alto de juego, podrá ganar en un 95% a cualquier jugador de élite. ¿cómo es esto posible?. Simplemente, los ordenadores de hoy en día son capaces de calcular jugadas, en el arbol de variantes, entre 10 y 20 jugadas más allá de la posición inicial. Es decir: ven casi todo a corto y medio plazo, usando la fuerza bruta. Al final de cada variante, el programa realiza un cálculo para evaluar la posición resultante en el tablero (ventaja para el blanco, igualdad, contraprestación, etc.). Esta evaluación es sumamente importante pues en ella se basa la elección de qué variante es la más prometedora. No suele ser precisa, pero si lo suficiente para que junto a la fuerza bruta suponga un sistema eficiente.
Por lo tanto, una maquina calcula casi todo a corto y medio plazo, por fuerza bruta. Cualquier fallo minúsculo que un humano haga a corto o medio plazo, la máquina se encarga de castigarlo muy bien. Es en el largo plazo donde los humanos pueden triunfar sober las máquinas, pero es sumamente difícil, ya que para que un plan a largo plazo sea exitoso, los pasos intermedios de acciones a corto y medio plazo deben ser perfectos, cosa que como decimos es dificil y en donde las máquinas no flojean.
Es por esta razón, que en el ajedrez por correspondencia (aquel donde los contrincantes tienen varios días para realizar una jugada), las máquinas no triunfan ante jugadores experimentados, ya que los jugadores analizan muy bien todas las consecuencias de su jugada, tanto a corto, medio y largo plazo.
Para acabar, hago un simple esquema de como piensan las maquinas y los humanos en cada fase de la partida. Podrá comprobar el lector que una máquina de ajedrez “no piensa”, “no razona”, solo “calcula” :
- Aperturas: La máquina tiene una base de datos enorme, realizada por un jugador profesional, donde tienen grabadas todas las jugadas que le dan la mejor valoración posible en cada posicion. Esta base de datos es elaborada en base a todas las partidas jugadas hasta la fecha en la historia del juego. Si la jugada no existe, entonces la máquina pasa a pensar en modo “medio juego” (el siguiente que explico). Por el contrario, un humano, aunque conoce algunas determinadas posiciones de memoria, juega la apertura en base a razonamientos lógicos y su conocimiento de las posiciones (experiencia) que tiene de otras partidas y de su preparación en casa. Como podemos ver, la máquina no piensa, sino que elije un dato de la Base de Datos, y el humano razona.
- Medio Juego: El ordenador calcula millones de variantes y posiciones. Basa su calculo en “lo que ve”al final de las variantes. Aquí podriamos decir que si existe cierta inteligencia. Por el contrario, el humano solo puede calcular hasta dos o tres movimientos más allá de la posición que tiene delante, y debe usar su razonamiento logico e intuitivo para elegir el mejor movimieto. De nuevo, al igual que la apertura, el ordenador “no piensa”, simplemente elige la que por fuerza bruta, es la variante mejor. El humano, por el contrario, razona, y tiene que no cometer fallos a corto o medio plazo (que es campo de visión de la máquina) para poder triunfar a largo plazo.
- El final de partida: Es exactamente igual que el medio juego (con algunos matices), aunque hay casos concretos en los que hay una diferencia notable. El programa o máquina de ajedrez, tiene una base de datos con todas las posiciones posibles en las que queden en el tablero cinco piezas o menos. En esta base de datos hay asignada a cada posición la mejor jugada. Esta base de datos ha sido creada por humanos. De nuevo vemos que la máquina “no piensa”, sino que simplemente recurre a esta biblioteca. Por el contrario, el humano no puede memorizar estas tablas, y debe basar su juego en el razonamiento lógico y la intuición.
Resumiendo: no es posible hacer pensar a una máquina igual que lo hace un humano (aunque tampoco está demostrado que no puedan llegar a hacerlo), al menos en teoría de juegos.
También existen otras ramas de inteligencia artificial, entre ellas la denominada “lenguaje natural”, donde se investiga como hacer que una máquina mantenga una conversación y que parezca un humano. Aquí ha habido notables progresos en la última década. Prometo hablar de ello en un próximo artículo.
Espero que el lector haya pillado la idea.
Saludos
Fer