Vamos allá con más curiosidades

Sábado, 29 Noviembre 2008
  • De entre las palabras en castellano que aparecen en el diccionario de la Real Academia de la Lengua, la más larga en cuanto a número de letras es electroencefalografista (23 letras). Sin embrago, mediante el uso de sufijos, se pueden formar palabras más largas, como anticonstitucionalísimamente.
  • Europa tiene un país cuya religión oficial es el budismo: la república de Kalmukia.
  • Aunque todos o la mayoría sabemos que el actual hombre más alto del mundo, según Guinnes es Leonid Stadnyk con una estatura de 2,57 metros. Pero lo que muchos no saben es que en realidad el que fue alguna vez el hombre más alto del mundo, Robert Pershing Wadlow, llegó a medir 2, 72 metros, una altura exorbitante.
  • Esta demostrado que contar ovejas no sirve para dormir.
  • La CocaCola, el refresco más distribuido en todo el mundo, esta rodeado de rumores, y leyendas urbanas, sin embargo, la afirmación de que solo dos personas conocen exactamente la fórmula y la manera de mezclar correctamente los ingredientes, tiene fundamento y no es una leyenda urbana o un mito, sino la realidad. Por esa razón, nunca viajan juntos, ni coinciden en los mismo lugares, ni comen los mismos platos, ni duermen en el mismo hotel. La receta –el famoso “Merchandise 7X”– está guardada bajo llave en el SunTrust Bank Building de Atlanta (Georgia), ciudad donde se vendió por primera vez en una pequeña farmacia el por entonces jarabe de John S. Pemberton (aliviaba las jaquecas y curaba las afecciones de nervios) bebida deliciosa y refrescante que poco después pasaría a ser comercializada en fuentes de soda. Lo que yo no entiendo es como hacen para fabricarla en la multitud de fábricas que tienen a lo largo del mundo.
  • ¿Sabías que en 1883 se registró el ruido más fuerte que se ha escuchado en el planeta… a causa de la erupción del volcán Krakatoa? Su fuerza fue tal que se equivale a la de varias bombas atómicas como las arrojadas en Hiroshima y Nagasaki, Japón. Se cuenta que el ruido fue tan intenso que se escuchó a cinco mil metros de distancia, en áreas de Madagascar y Australia

Buen provecho, corderitos

Sábado, 22 Noviembre 2008

Si siete corderos se comen la hierba de siete prados en siete días, diecisiete corderos se comeran la hierba de diecisiete prados en ………… días.

Ánimo, a pensar un poquito.

FS


Burgmuller L’arabesque Op.100

Lunes, 17 Noviembre 2008

Empiezo hoy con esta pieza. Al lorito con la dificultad……..


Más lecturas

Viernes, 7 Noviembre 2008

Comento a continuación otros tres libros que he leído hace poco:

“El libro de la lectura rápida” de Tony Buzán. Un libro barato e instructivo acerca de las técnicas para leer más rápido. Yo antes tenía una velocidad de aproximadamente 200 ppm (palabras por minuto) y ahora he llegado a las 450 ppm. La verdad es que algunas cosas ya las aplicaba yo inconscientemente. El libro se lee fácil y rápido. Eso si, como lección no siempre la lectura rápida es la mejor opción. En ocasiones leer prosa o peosía resulta mejor leer a un ritmo pausado, para captar detalles, imaginarse las escenas, etc…. Valoración: 8/10

“El vuelo de la inteligencia” de Jose Antonio Marina. Un pequeño libro de unas 200 páginas que me leí en 1 hora y 50 minutos. Tengo gran velocidad de lectura, pero contribuyo a este mérito el hecho de que el libro tiene unas letras bastante grandes y además viene subrayado y con algunas marcas que facilitan enormemente retener los conceptos.

El libro trata de que es la inteligencia. Básicamente, y resumiendo, la inteligencia no consiste en resolver los problemas que se plantean a diario, sino la capacidad del hombre para resolver aquellos problemas que permitan facilitarle la vida y sean para su propio probecho. El autor concluye el enorme peso que tiene el sentido del deber y la ética como medio para alcanzar los objetivos.

Un libro la verdad muy bueno, me ha encantado, y pienso volverlo a leer en otras ocasiones. Valoración 9/10

Criticas en este enlace y en este.

Por último “Mi visión del mundo”, de Albert Einstein. No voy a comentar mucho sobre este libro. Simplemente me decepcionó. Al principio prometía mucho pero se fue deshinchando. En realidad no es un libro tal cual, sino una colección de artículos del científico, muchos de ellos solo aptos para físicos o entendidos en la materia. Mi valoración: 3 de 10.


Los amos del mundo

Domingo, 2 Noviembre 2008

Quién lo diría, pero Artuo Pérez-Reverte escribió el artículo que transcribo a continuación en 1998. Como si de un profeta se tratara, la profecía que pronosticó parece ya cumplida…..

LOS AMOS DEL MUNDO

Arturo Pérez-Reverte

Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de la gran puta tienen en las manos, en la agenda electrónica, en la tecla intro del computador, su futuro y el de sus hijos. Usted no sabe qué cara tienen, pero son ellos quienes lo van a mandar al paro en nombre de un tres punto siete, o de un índice de probabilidad del cero coma cero cuatro.

Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es empleado de una ferretería o cajera de Pryca, y ellos estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokio -o al revés-, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid o a la de Wall Street, y dicen en inglés cosas como long-term capital management, y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico salvaje, como quien comenta el partido del domingo.

Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado, y ni siquiera le quedará a usted el consuelo de ir en la silla de ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no tienen rostro público, pese a ser reputados analistas, tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por hacerlo suyo; porque siempre ganan ellos, cuando ganan, y nunca pierden ellos, cuando pierden.

No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tiene que ver con la economía productiva. Alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los poderosos de la tierra pierden el culo por darles coba y subirse al carro.

Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder; el riesgo es mínimo. Los avalan premios Nóbel de Economía, periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia. Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el presidente de la unión de bancos helvéticos, y el capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio euroasiático y la madre que los parió a todos, se embarcan con alegría en la aventura, meten viruta por un tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a forrar aún más a todos ellos y a sus representados.

Y en cuanto sale bien la primera operación ya están arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo, e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran todos los días.

Y aunque ese espejismo especulador nada tiene que ver con la economía real, con la vida de cada día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es Jauja.

Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad. Y entonces todo el tinglado se va a tomar por el saco. Y esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más peso en la economía mundial, muestran su lado negro. Y entonces -¡oh, prodigio!- mientras que los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas, no.

Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los errores de esos pijolandios que juegan con la economía internacional como si jugaran al Monopoly, recaen directamente sobre las espaldas de todos nosotros. Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los errores son colectivos y las pérdidas hay que socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia y con fondos de salvación para evitar efectos dominó y chichis de la Bernarda.

Y esa solidaridad, imprescindible para salvar la estabilidad mundial, la pagan con su pellejo, con sus ahorros, y a veces con sus puestos de trabajo, Mariano Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para ganarse la vida.

Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena.

Así que podemos ir amarrándonos los machos. Ése es el panorama que los amos de la economía mundial nos deparan, con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza.